5 de Junio, 2006, 12:14: diegoaf_35General

              

                           Estos eventos deberìan, ademàs de la contienda deportiva en sì, acercar a los pueblos entre sì. Sabemos que el deporte posee la extraña virtud de que podremos ver una lucha de igual a igual entre adversarios y, aunque posean colores distintos en sus camisetas, admiraremos la belleza del juego de los Ronaldhiño, los Riquelme, los Messi, los Ballack, los Beckham, los Doghra, los Raùl, los Zidane, quienes en el idioma universal del fùtbol hacen olvidar todas las diferencias en èste mundo voràgine donde todo se mide por lo econòmico. Para ganar el partido, deberàn apelar a sus màs excelsas virtudes futbolìsticas y jugar en equipo si desean avanzar hasta llegar a alzar la preciada copa del mundo. No se admiten individualismos como en el tenis, ni egoismos o recelos propios de la polìtica, ni perjudiciales envidias de aquellos desconocidos que se codearàn con los jugadores màs consagrados mundialmente. En la cancha sòlo habrà fùtbol...ese maravilloso deporte en el cual la tècnica, el talento, la habilidad y el trabajo en equipo valen mucho màs que los poderosos intereses de cualquier multinacional. Claro que màs alla del acontecimiento mundial, en el mundo nada cambiarà demasiado. Los pobres seguiràn siendolo, los polìticos miraràn hacia el costado o se excusaràn al no cumplir sus promesas, y las multinacionales seguràn priorizando su razòn de ser: ganar dinero. Aunque podemos cambiarlo poco a poco si hacemos algo màs que encerrarnos en nuestro propio mundo y mirar un poquito hacia el costado, donde aunque la realidad nos duela, es en la que vivimos.

                                 Es por ello que agradeciendo al forum de OpenBC (del cual muchos hermanos alemanes son visitantes) y a otros medios en los cuales colaboro, deseo ser la voz para apelar a la solidaridad de todos quienes deseen colaborar. En mi ciudad existen muchos jòvenes que, actualmente sin medios econòmicos desearìan poder ver el mundial en su precaria vivienda en un televisor del que actualmente carecen, y ademàs el sueño de muchos es poder tener las vestimentas y/o camisetas de fùtbol de algùn equipo del mundial, sea de Argentina u otro equipo, ya que eso los harìa virtualmente co-partìcipes de èste evento....y eso si: MUY PERO MUY FELICES. Por colaboraciones de camisetas y/o equipos (XL o XXL) u otras remesas, ruego enviarlas a la siguiente direcciòn:

Calle: Catamarca 3223 - Cod. Postal: 3000 - Ciudad: SANTA FE - Paìs: ARGENTINA

En caso de desear remitir colaboraciones bajo otra modalidad (dinero, otros), solicito se comuniquen al siguiente mail: diegoaf.35@gmail.com o ideasynegocios@gmail.com

 A TODOS, Y EN NOMBRE DE AQUELLOS QUE NO TIENEN ACCESO A LAS NUEVAS TECNOLOGIAS Y CARECEN DE VOZ Y PODER, A QUIENES SEGURAMENTE AYUDARAN, MUCHAS GRACIAS.

MH

27 de Marzo, 2006, 8:18: diegoaf_35General
Se ofrecen 6.500 has de campos armados en distintos lugares, màs otros inmuebles urbanos y suburbanos, hacienda e implementos agrìcolas mùltiples. Valor de tasaciòn U$S 35 MM, (incluidas todas las mejoras y cosechas incluidas). Valor de venta U$S 12. MM (sòlo los campos valen màs que el valor de venta). VENTA URGENTE
Contactarse a los siguientes mails para mayor informaciòn, detallando nombre, localicad y nùmero de telefono. Curiosos e intermediarios abstenerse.
- ideasynegocios@gmail.com
- diegoaf.35@gmail.com
21 de Marzo, 2006, 21:53: diegoaf_35General

En los tiempos actuales, la información se comercializa como un producto en sí mismo. Usualmente ésta información es aprovechada por las empresas quienes, al tener a su disposición información sobre proveedores, clientes y consumidores, pueden desarrollar productos de acuerdo a ésas necesidades, pero también pueden transformar el negocio de vender productos físicos a vender otros que son puramente información. Algunos ejemplos son DiCarta, que se especializa en el desarrollo de contratos entre partes, Trinsex de Savannah (Georgia), compañía que ya ha logrado desarrollar tecnología para transmitir sabores a través de internet, DigiScent, que ha desarrollado un producto llamado iSmell, el que si se conecta a la computadora permite que los individuos transmitan aromas a través de internet. Estos desarrollos continúan expandiendo las posibilidades que brinda internet y potenciando el alcance de una nueva cadena de distribución basada en la información. Aquí debemos hacer un apartado: en la actualidad, todos los desarrollos están caracterizados por el uso de la tecnología de manejo de la información para en un primer término, aumentar la eficiencia dentro de las empresas, enfocada a bajar costos; y en segundo lugar ayudar a la misma a que se realicen intercambios más eficaces y eficientes con otras organizaciones, sean clientes, proveedores o inclusive la competencia.

Pero si prestamos atención a la actual tecnología, veremos que el cliente final tiene a su disposición todas las herramientas para poder elegir el producto de acuerdo a distintas variables que elegirá física o virtualmente (color del producto, talle o medida, plazo de entrega, alcance del servicio que solicita, comparación con similares, elegir el que se adapte a su requerimiento, etc., etc.). Es decir que el cliente hoy puede comprar un 

producto o servicio prácticamente A SU MEDIDA; hasta en algunos casos negociar el precio con su proveedor.

Pero en realidad, esto no es así realmente.

    Históricamente, la función y responsabilidad de innovar fue siempre del proveedor, quien tuvo la capacidad de imaginar y crear nuevos productos y servicios, mejores que la competencia y al menor precio; para luego buscar e implementar la forma más eficiente de comercializar los mismos. Y la globalización ha dejado de ser una teoría. Afecta a los estados, a las empresas, a los productos, a los servicios y a las personas. Vivimos en un mundo sin fonteras. Nokia tiene laboratorios en Escandinavia, Honk Kong, Alemania, Australia, India, Reino Unido, y Estados Unidos. Donde se hacen los productos de Nokia? Eso no importa. Hoy, se dice "Hecho por" Nokia, o Sony, o Motorola, o Nike, o BMW, o Armani. Lo que importa es quién hace algo y no donde. En China, país con más de 1.200 millones de habitantes, se gradúan casi 500.000 ingenieros cada año que cobran un sueldo de poco más de quinientos dólares. Donde cree que se pueden hacen los productos más baratos? No cuesta  mucho adivinarlo, y ya muchas empresas de Occidente están aprovechando desde hace años ésta ventaja. Hoy, casi ningún producto o servicio pertenece a un país. El costo es la variable que se impone. Para beneficio de la empresa,...y del cliente (ya que eso es lo que se pregona en las publicidades de todas las empresas del mercado).

Ahora bien, el cliente puede imaginar siquiera cuál será el costo del  celular Nokia que lleva en su cintura? IMPOSIBLE. Si hasta el precio del mismo modelo varía en cada país; no es el mismo precio en Argentina que en EEUU, donde ya ése modelo seguramente se dejó de utilizar hace tiempo. Esto pasa con todos los productos, entonces reformulemos nuevamente la pregunta: puede adivinar siquiera el cliente que compra un celular, una PC, un traje YSL, un Audi o una Barbie su costo real?... o más exigentes aún: cuál es la ganancia de la empresa por ése producto?

Ya respondimos: IMPOSIBLE (salvo que seamos CEO de alguna de ésas empresas). Hoy vemos que producto de la devaluación, empresas de todos los sectores ya están fabricando en el país, aprovechando el lógico y entendible propósito que todos tienen: bajar costos. 

    Entonces, es verdad que el cliente (se habla del cliente final, el usuario del celular Nokia, el que compra el BMW, o el traje Armani) se beneficia? Seguramente que sí: por las innovaciones que el producto posee, el valor de la marca, el diseño, etc. Pero...se beneficiará realmente por su precio? La realidad es que cada uno de nosotros - esos clientes finales -, compramos la mayoría de los productos o servicios por distintas variables, menos por el precio (salvo al compararlo con productos similares de la competencia).  

Aunque como clientes finales estamos solos. Siempre fue así: solos frente al oficial de cuenta del banco, solos frente al cajero del supermercado, solos frente al vendedor de la concesionaria de autos, solos frente al vendedor de telefonía móvil. Vamos al supermercado, llenamos el carrito y a la salida nos encontramos con un compañero de trabajo y el vecino de la esquina de casa que, ... oh! casualidad también realizaron la compra del mes ése día. Renovamos nuestro plazo fijo al 3,5 % de interés y al salir del banco nos cruzamos con el vecino que renovó su plazo fijo por un monto menor en el banco de enfrente al 5 % de interés. Compramos una Blazer O Km. en la ciudad y al llegar a la estancia nos enteramos que tres productores vecinos adquirieron el mismo vehículo una semana antes. Salimos de la escribanía con el boleto de compraventa de un departamento en un edificio nuevo en la mano, y en la sala de espera nos encontramos con un ex-compañero de facultad que también está allí para realizar la compra de otro departamento en el mismo edificio. Estas anécdotas forman parte de nuestra vida diaria, atribuyéndola en su mayoría a coincidencias y/o casualidades sin darle demasiada importancia, creyendo que no la tiene.

PERO NO ES ASI. Tiene mucha, demasiada importancia. Lo más valioso que  tenemos como clientes – nuestro poder de compra – nunca lo hemos utilizado, más allá de la tradicional negociación "usuario-empresa", "comprador-vendedor", donde sólo negociamos el precio hasta un cierto límite; y si no llegamos a un acuerdo la operación no se realiza (el vendedor pierde una venta y nosotros buscaremos otras alternativas – competencia, sustituto, etc.). El tradicional esquema de comercialización.

    Pero el cambio está presente en el mundo de hoy, nos debe obligar a mirar la realidad desde una perspectiva que no conocemos. Debemos mirar el mundo desde otra posición; ésa es la base para cambiarlo. Pero no podemos modificarlo si antes no cambiamos nuestra percepción del mundo. ("Pienso que existe mercado en el mundo para aproximadamente cinco computadoras – Thomas Watson, presidente de IBM en 1943"; "No existe razón para que un individuo tenga una computadora en su casa – Ken Olsen, presidente de Digital Equipment Corp., 1977"). Como las frases que anteceden, los humanos tendemos a ver el mundo a partir de nuestras propias percepciones, que muchas veces dificultan la verdadera comprensión de la realidad y generan una verdadera miopía sobre el futuro. Desde el momento que cambiamos nuestras percepciones, descubrimos que muchas cosas que creíamos verdades absolutas, no lo son; y que muchas otras fuera de nuestro alcance se convierten en posibles. Nos han enseñado que debemos adaptarnos al cambio a la mayor velocidad posible. Sin embargo, la realidad ha superado éste esquema de comportamiento, ya que el impacto del cambio es tan profundo que deja sin efecto a las recetas. Ya no alcanza con la mera reformulación de productos existentes, las mejoras constantes en los servicios, la implementación de una mejor calidad de atención. Vemos que a nuestro alrededor existe otro mundo, distinto al de diez, cinco, tres, un año atrás. Y quienes han sacado más provecho de ello fueron las empresas,  de bienes y servicios, tecnológicas, etc. Todas ellas hoy pueden brindarle al cliente nuevos productos y servicios impensados pocos años atrás, pero el  impacto de la tecnología en la Nueva Economía no solamente está poniendo a disposición de la humanidad y de sus organizaciones nuevas herramientas, también ha irrumpido en el ámbito del consumo, cambiando toda la cadena de punta a punta. Y es aquí donde debemos detenernos. Desde que tenemos memoria, hemos comprado siempre de la misma manera: en un entorno estable, con un proceso predecible y donde el resultado está dado. Sabemos donde se encuentran, que hacen y que ocurrirá: los competidores, los clientes, los proveedores, la tecnología y la oferta comercial permanecen inmutables año tras año. Mientras esto sea así, es una tontería organizarse de cualquier otro modo, ya que como se da por sentado que las fuentes de las ventajas competitivas son un don eterno, el reto de la empresa se convierte en explotar eficientemente esa combinación específica de conocimientos. Así, la empresa se esfuerza en conseguir estructuras empresariales que generarán ofertas comerciales estándar. Pero, en la era de la abundancia, con competencia global, sobrecapacitación en un número cada vez mayor de industrias y un consumidor cada vez más poderoso, las empresas deben necesariamente innovar para poder sobrevivir en la sociedad de la abundancia. Estos cambios van desde productos y servicios hasta la  segmentación de mercado en nichos, personalizando y orientando la oferta al público que tengan los mismos valores, actitudes, necesidades, deseos.  

Y hoy vemos que en todos los cursos de másters, MBA, doctorados y postgrados se enseñan las innovadoras herramientas para competir en ésta cambiante realidad, en beneficio de su propia empresa o en la cual trabajan o trabajarán.

... a las empresas; todo a las empresas. Y al público...? Quién le enseña al consumidor final a comprar, a organizarse, a comparar precios, a utilizar eficazmente su poder de compra?

Asociaciones de consumidores, organismos de derechos del consumidor, sitios web de ofertas de productos, aisladas comunidades de compras de una materia prima en particular, defensoría del pueblo y estudios jurídicos que protegen al consumidor son algunas de las entidades que "ayudan" al consumidor para que "compare antes de comprar", "haga valer sus derechos", "no compre donde aumenta el precio", etc.

    Pero nadie le ha brindado herramientas reales y eficaces para que pueda utilizar en defender su única y más poderosa arma de compra: su dinero. Ese es el único poder que puede ejercer ante su empresa de telefonía celular, su banco, su concesionaria de autos, su supermercado, su inmobiliaria. Y así, siempre tuvo que defenderse solo; a pesar de tener conocimiento que su vecino va a realizar la compra del mes el mismo día que él al supermercado; aunque sepa que un compañero de trabajo quiera comprar un departamento en el mismo edificio donde él desea vivir; a pesar de que varios amigos sean cliente del mismo banco utilizando los mismos productos y servicios; aunque se entere que productores vecinos comprarán la misma camioneta Blazer que el comprará, dentro de los próximos días.

Pero no puede hace nada porque no sabe cómo.

    Hoy, sin embargo, la tecnología podría brindarle al público éstas respuestas. Saber por ejemplo que el día del vencimiento del plazo fijo en su banco habrá  cincuenta clientes como él que también se acercarán al banco a renovar su plazo fijo, por lo que ésa información le serviría para poder comunicarse previamente con ellos y juntos poder negociar para que el banco mejore la tasa de interés ofrecida, o buscar otro banco que les mejore la rentabilidad para su dinero (con el inédito valor agregado de poder sumar los montos de los cincuenta plazos fijos para presionar una mejora en la tasa ofrecida – innovador, no? -). O si supiera que, como él, productores vecinos también quisieran adquirir un vehículo similar y comprarlo en similares condiciones, podrían comunicarse entre ellos previamente para así poder negociar un mejor precio de compra del vehículo. O si deseara adquirir un departamento en un determinado edificio, saber que podría unirse a otros potenciales compradores para realizar la compra en conjunto, con una mejora sustancial en el precio.

    Hoy, la tecnología puede segmentar e identificar grupos de consumidores para que éstos, unidos, puedan y sepan unirse en beneficio propio.

    The Support Economy "anuncia la llegada de un nuevo orden en los negocios y la sociedad". Shoshana Zuboff, prestigiosa catedrática y autora de "In de Age of the Smart Machina" –en colaboración con su esposo, el líder empresarial James Masmin -, analiza la historia y la psicología social y económica del mundo empresarial moderno. La conclusión a la que llega es que las organizaciones no han evolucionado al mismo ritmo que las personas. Eso ha creado un cisma entre organizaciones y consumidores, entre organizaciones y ciudadanos. El próximo gran avance en creación de riqueza depende de la creación de una nueva forma de capitalismo, un capitalismo "distributivo" que sea capaz de satisfacer las necesidades de los individuos, mientras simultáneamente aproveche todas las capacidades revolucionarias de la tecnología digital. El abismo que separa a individuos y organizaciones se caracteriza por una profunda frustración y desconfianza, pero también alberga la posibilidad de crecimiento económico revolucionario.

    The Support Economy "anuncia la llegada de un nuevo orden en los negocios y la sociedad". Shoshana Zuboff, prestigiosa catedrática y autora de "In de Age of the Smart Machina" –en colaboración con su esposo, el líder empresarial James Masmin -, analiza la historia y la psicología social y económica del mundo empresarial moderno. La conclusión a la que llega es que las organizaciones no han evolucionado al mismo ritmo que las personas. Eso ha creado un cisma entre organizaciones y consumidores, entre organizaciones y ciudadanos. El próximo gran avance en creación de riqueza depende de la creación de una nueva forma de capitalismo, un capitalismo "distributivo" que sea capaz de satisfacer las necesidades de los individuos, mientras simultáneamente aproveche todas las capacidades revolucionarias de la tecnología digital. El abismo que separa a individuos y organizaciones se caracteriza por una profunda frustración y desconfianza, pero también alberga la posibilidad de crecimiento económico revolucionario.

    The Support Economy "anuncia la llegada de un nuevo orden en los negocios y la sociedad". Shoshana Zuboff, prestigiosa catedrática y autora de "In de Age of the Smart Machina" –en colaboración con su esposo, el líder empresarial James Masmin -, analiza la historia y la psicología social y económica del mundo empresarial moderno. La conclusión a la que llega es que las organizaciones no han evolucionado al mismo ritmo que las personas. Eso ha creado un cisma entre organizaciones y consumidores, entre organizaciones y ciudadanos. El próximo gran avance en creación de riqueza depende de la creación de una nueva forma de capitalismo, un capitalismo "distributivo" que sea capaz de satisfacer las necesidades de los individuos, mientras simultáneamente aproveche todas las capacidades revolucionarias de la tecnología digital. El abismo que separa a individuos y organizaciones se caracteriza por una profunda frustración y desconfianza, pero también alberga la posibilidad de crecimiento económico revolucionario.

    The Support Economy "anuncia la llegada de un nuevo orden en los negocios y la sociedad". Shoshana Zuboff, prestigiosa catedrática y autora de "In de Age of the Smart Machina" –en colaboración con su esposo, el líder empresarial James Masmin -, analiza la historia y la psicología social y económica del mundo empresarial moderno. La conclusión a la que llega es que las organizaciones no han evolucionado al mismo ritmo que las personas. Eso ha creado un cisma entre organizaciones y consumidores, entre organizaciones y ciudadanos. El próximo gran avance en creación de riqueza depende de la creación de una nueva forma de capitalismo, un capitalismo "distributivo" que sea capaz de satisfacer las necesidades de los individuos, mientras simultáneamente aproveche todas las capacidades revolucionarias de la tecnología digital. El abismo que separa a individuos y organizaciones se caracteriza por una profunda frustración y desconfianza, pero también alberga la posibilidad de crecimiento económico revolucionario.

Es la primera vez que se identifican las inmensas oportunidades de creación de riqueza a partir de las actuales realidades sociales y tecnológicas. Por primera vez en la historia, hay millones de personas que se identifican como individuos únicos e irrepetibles con un deseo profundo de autodeterminación psicológica. Buscan algo más que meros productos y servicios. Los individuos de ésta sociedad buscan algo que las empresas y organizaciones ni siquiera han tomado en cuenta: apoyo tangible para vivir sus vidas –únicas e irrepetibles- según sus propios términos. Quieren abogados, no adversarios; quieren relaciones, no transacciones anónimas. (Revista Mercado, Agosto 2004).

    Muchas de las empresas que toman a Internet como herramienta de gestión, usan la tecnología puertas adentro: en procesos internos, para agilizar la relación con proveedores y clientes, y fundamentalmente en el control de stocks, estas empresas se valen de Internet en la cadena de abastecimiento para aumentar la visibilidad en la gestión de inventarios. Ese es uno de los puntos claves en la política de Exiros, la compañía de abastecimiento industrial que provee a las empresas del grupo Techint. Por eso la compañía apunta a que el manejo de la información sea lo más transparente posible. Y una de las herramientas útiles a éstos fines es la licitación on-line. "Ya llevamos 2982 licitaciones; en un 80 % fueron hechas para compras de Techint, y en un 20 % para otras empresas que nos contrataron como compradores", cuenta Emilio Doce, también de Exiros. Las licitaciones se informan por mail o a sobre cerrado con dos o tres semanas de anticipación. "El día señalado, los oferentes se encuentran on-line y se estimula la dinámica de la baja de precios" ,razona Doce.       

Los individuos son conscientes de que las organizaciones siempre han priorizado sus ganancias por sobre la satisfacción del cliente, y eso es lógico y entendible, muchos son empleados de ésas mismas empresas, aunque como consumidores no podían hacer nada. Pero si tan solo se dieran cuenta del inmenso poder que generaría la unión en comunidades de consumidores para adquirir un producto o servicio, seguramente ésto cambiaría radicalmente la relación de fuerzas entre empresa y consumidor.

Eso es lo que propone básicamente ésta idea de negocios. Con la ayuda de las tecnologías de comunicación, el cliente podrá realmente hacer valer su poder de compra, potenciado n veces por la unión de los individuos en nuevas comunidades.      

EL PROYECTO DE SOFTWARE ESTA EN LA ETAPA DE PRE-DISEÑO. SE NECESITAN U$S 350.000 PARA COMPLETAR EL PROYECTO Y REVOLUCIONAR EL MERCADO MUNDIAL, A CAMBIO DE UN 35 % DE PARTICIPACION EN LA EMPRESA. 

EN CASO DE INTERES, COMUNICARSE URGENTE AL MAIL: diegoaf.35@gmail.com o ideasynegocios@gmail.com 

EN CASO DE INTERES, COMUNICARSE URGENTE AL MAIL: diegoaf.35@gmail.com o ideasynegocios@gmail.com 

(aviso importante: ya hay U$S 50.000 aportados por un inversor y negociaciones con empresas interesadas en adquirir el porcentaje restante. Favor si hay interès contactarse a la brevedad)   

(aviso importante: ya hay U$S 50.000 aportados por un inversor y negociaciones con empresas interesadas en adquirir el porcentaje restante. Favor si hay interès contactarse a la brevedad)   

Este proyecto està relacionado con el libro que estoy escribiendo, motivo del artìculo anterior del blog.

28 de Febrero, 2006, 7:31: diegoaf_35General

-  4.150 has. en Pozo Hondo, Dpto. Gimenez, Sgo. del Estero. A 26 km del pueblo y a 10 km de Ruta Nac. 34. Sin mejoras. OFERTA U$S 140 LA HECTÀREA

- 2.100 has. en Minerva, Dpto. Figueroa, a 25 km de La Cañada, Santiago del Estero. Alambrado perimetral, dividido en 9 potreros, 18 pozos de agua, riego, 250 has. desmontadas. muy buena tierra y règimen de lluvias. OFERTA INCREIBLE. U$S 160 LA HECTÀREA.

- 7.500 has. a 25 km de la localidad de Campo Gallo, Dpto. Alberdi, Santiago del Estero. Tierra apta agricultura y ganaderìa, sin mejoras, zona de pozos surgentes. Precio de oferta: sòlo U$S 100 LA HECTAREA.

- 5.150 has. en Huayamampa, Dpto. Banda, Sgo. del Estero; a 70 km de ciudad capital y a 4 km de Ruta Nac. 34. Sin mejoras. Precio por hectàrea: U$S 100

- 82 has. camino a San Vicente (Santa Fe), a 5 km de Santa Clara de Buena Vista. Excelente campo agrìcola, suelos 1 y 2. U$S 9.000 la hectàrea

TODOS LOS CAMPOS CON TITULOS PERFECTOS, SIN INTRUSOS Y PARA ESCRITURAR INMEDIATAMENTE.

  

17 de Febrero, 2006, 10:42: diegoaf_35General

  

Oro Argentino

15 de Febrero, 2006, 13:14: diegoaf_35General
El boom de los commodities a nivel mundial y la cuestión demográfica aceleran el debate sobre la posesión de agua y tierra, los ancestrales elementos. En este contexto la Argentina se perfila como uno de los “guardianes” del futuro alimentario mundial.

Fecha: 10/01/2006

Según proyecciones de las Naciones Unidas -FAO-, recientemente difundidas, el mundo del 2020 deberá producir alimentos para 7.500 millones de personas, y las proyecciones ubican que para el 2030 las necesidades ascenderán a 9300 millones de toneladas (un 70 % más de la producción actual). Estas abrumadoras cifras nos retrotraen, inevitablemente, a la memoria las apocalípticas predicciones de Thomas Malthus, quien a fines del siglo XVIII afirmaba que la población aumenta en una proporción geométrica, y la producción de alimentos sólo puede incrementarse en una proporción aritmética, consecuencia de lo cual pronosticaba para el mundo un escenario de miseria y hambre de ribetes bíblicos. Afortunadamente, el escaso desarrollo de la ciencia estadística en aquel entonces, y los resultados de la revolución tecnológica en el agro mundial, aventaron —al menos temporariamente— los fantasmas de un escenario maltusiano para las décadas venideras. No obstante ello, algunos nubarrones se observan en el horizonte de los mercados emergentes de China, India, Pakistán, Indonesia y Vietnam —casi un 50 % de la población mundial— que están escalando hacia una cultura alimenticia cada vez más exigente; y de allí las dudas de que las tierras actualmente afectadas a la producción de alimentos en el mundo sean suficientes para colmar un mercado ávido, no sólo de jeans, internet y Coca Cola, sino también de beef steak, cereales para el desayuno y productos lácteos, entre muchos otros. Por el lado del occidente productivo del hemisferio norte, Europa y Estados Unidos se cuestionan la insostenible situación económica —pero socialmente conveniente en lo interno— de los subsidios y subvenciones a una agricultura inviable y rayana en lo parasitario —como en el caso europeo—. Las concesiones dadas para un cronograma de reducción progresiva de los subsidios para el 2012, quizás requiera más tiempo y extienda las promesas más allá del horizonte previsto. LA ARGENTINA¿Y cómo se posiciona, entonces, la Argentina ante este complejo escenario internacional?. Sin dudas con una amplia variedad de climas, enormes extensiones de tierras productivas y abundantes recursos hídricos, el país está llamada a desempeñar un rol trascendente en el concierto de la producción mundial de alimentos.
Ante este desafío, y de acuerdo a datos oficiales, el sector agropecuario nacional recogió el guante e incrementó entre 1993-2005 el área sembrada en un 43 %, la productividad en el mismo período en un 116 %; y en 2005 por primera vez se vendieron más cosechadoras en Argentina que en Brasil. Asimismo, y en base a un análisis de la producción de proteínas y calorías, se ha estimado que hoy la Argentina produce alimentos para casi 330 millones de personas (diez veces más su cantidad de habitantes), potencial que puede incrementarse significativamente. Pero el gran salto se dio sin dudas con la salida de la Convertibilidad en 2002 que implicó una devaluación de la moneda que originó una rápida recuperación de la rentabilidad del agro, el cual —estando fuertemente vinculado a la actividad externa— inició un proceso de crecimiento sostenido. De esta manera, y estimuladas con precios internacionales favorables, las inversiones en producción y tecnología explotaron; y el complejo portuario-agroindustrial mostró un empuje sin precedentes, con inversiones anunciadas para los próximos dos años por casi U$S 800 millones. Hoy por hoy, nadie ignora que el proceso de tecnificación de la agricultura y la ganadería han convertido a los campos argentinos en unos de los más rentables del mundo. Aún cuando se les castiga con retenciones del 20 % a las exportaciones de granos y 15 % a las de carnes, los productores argentinos trabajan con gran eficiencia. LA CUESTIÓN DEL AGUADe acuerdo a conceptos expresados en una publicación de la revista Fortune, el agua promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX: el bien precioso que determina la riqueza de las naciones. Y el debate está recién comenzando. En rigor, la proporción de agua disponible para consumo humano no supera el 1 % de la masa hídrica mundial, y se estima que para el año 2025 la demanda será un 56 % superior que la capacidad de suministro. Vista así la cuestión hídrica para usos productivos adquiere una importancia capital.
La Argentina no sólo está dotada de un régimen de lluvias abundante en las zonas productoras, sino que cuenta con gran cantidad de ríos y afluentes. Y como si ello fuera poco, a veinte metros de profundidad y ocupando 230.000 km2 de la zona central del país se encuentra al acuífero Puelche, una de las mayores reservas de agua potable del mundo, estimada en 300 billones de litros. Y más abajo, se halla el acuífero Guaraní, un gigante de 1.190.000 km2 que se extiende desde el pantanal en el norte de Brasil, y ocupa parte de Paraguay y Uruguay y finaliza en la pampa Argentina. Comparativamente representa una superficie más grande que la de España, Francia y Portugal juntas, e incluso se cree que a grandes profundidades se encuentra conectado con los lagos de la Patagonia. Estos circunstancias colocan a la Argentina en un lugar de privilegio en lo referido a la disponibilidad y reservas del vital elemento.

CAMPOS E INVERSIONES
En la década de los `90, el mundo ya había puesto sus ojos en la Argentina. Comenzaron a llegar —tímidamente— las primeras inversiones, y se fueron multiplicando de forma drástica con el correr del tiempo, abarcando la producción primaria, el turismo e incluso los emprendimientos conservacionistas como los del “verde” Tompkins. Este proceso se aceleró en los últimos años cuando otros sectores económicos y grupos locales y extranjeros, atraídos por el futuro de la Argentina, invirtieron en la adquisición de campos y establecimientos agropecuarios. Se estima que aproximadamente 17 millones de hectáreas (superficie equivalente a Corea y la mitad de Nueva Zelanda) han pasado a mano de propietarios extranjeros en los últimos diez años. Naturalmente que esta presión sobre la oferta que ejerce el buen momento del sector, seguida por la intervención de otros actores, han empujado los precios de las tierras hacia arriba, consigándose aumentos de casi un 100 % entre 2001 y 2005. No obstante ello, la Argentina aún está lejos de los precios que se pagan en Estados Unidos y Europa por tierras aptas para producir, con lo cual algunos analistas afirman que el techo en los valores de los campos todavía no ha llegado. En definitiva, los escenarios futuros prevén que ante la creciente demanda de alimentos en términos cualitativos y cuantitativos, la agenda mundial se delineará cada vez más —incluso más aun que la siempre conflictiva producción de hidrocarburos— por la capacidad de países y regiones de producir proteínas y calorías; y quienes posean buena tierra y agua seguramente tendrán algo que decir.
15 de Febrero, 2006, 13:08: diegoaf_35General
Argentina en el mundo

· 1º exportador mundial de aceite de girasol
· 1º exportador mundial de harina de girasol
· 1º exportador mundial de aceite de soja
· 1º productor mundial de jugo concentrado de limón
· 1º exportador mundial de pera
· 2º productor mundial de limones frescos
· 2º exportador mundial de maíz
· 2º exportador mundial de sorgo granífero
· 2º exportador mundial de harina de soja · 2º exportador mundial de miel
· 3º productor mundial de jugo concentrado de pomelo
· 3º productor mundial de miel
· 4º exportador mundial de carne bovina
· 4º exportador mundial de algodón
· 4º productor mundial de vinos
· 5º exportador mundial de trigo
· 5º exportador mundial de harina de trigo
· 5º exportador mundial de aceitunas de mesa

Fuente: SAGyPA
14 de Febrero, 2006, 20:27: diegoaf_35General

  Esta es una nueva secciòn:

         Ofertas inmobiliarias en Argentina,

destinada a todos quienes desean invertir en el paìs. Se publican campos a precios increibles.

                ES PARA APROVECHAR !!

1) Campo en Santiago del Estero, zona Bandera: 2.033 hectàreas para ganaderìa. OPORTUNIDAD Precio: U$S 400 la hectàrea, muy buen precio.

2) Campo Norte de Santa Fe, zona Fortìn Seis: 3.680 hectàreas ganaderas. APROVECHE Precio: U$S 300 la hectàrea, con financiaciòn 50 % a un año.

3) Campo Norte de Santa Fe, zona Santa Margarita: 3.000 hectàreas, con capacidad para dos mil novillos. MUY BARATO Precio: U$S 330 la hectàrea.

4) Campo Norte de Santa Fe, zona Interprovincial Depto 9 de Julio. 504 hectàreas para cosecha soja, trigo, girasol. OPORTUNIDAD Precio: U$S 2.000 la hectàrea.

5) Campo Norte de Santa Fe, idem anterior: 504 hectàreas 50 % limpio, 50 % monte. OFERTA !!!! Precio: U$S 1.600 la hectàrea.

6) Campo Villa Minetti, norte de Santa Fe: 1.500 hectàreas a 4 km ruta. Se puede sembrar todo el campo. Precio increible: U$S 1.300 la hectàrea.

7) Campo en Nasalo, Santiago del Estero: 4.300 hectàreas a 15 km. de Añatuya. 50 % agricultura, resto topadas listas para continuar. MUY BARATO: U$S 500 la hectàrea, y se puede financiar en U$S hasta tres años.

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ideasynegocios@gmail.com, diegoaf.35@gmail.com

o solicitar mayores detalles en comentarios del blog.

 

   ES LA OPORTUNIDAD PARA HACER MUY BUENOS NEGOCIOS !!

  

13 de Enero, 2006, 21:13: diegoaf_35General

CINCO

 

 

 

 

Diego llegó a su casa maldiciendo por el dinero que tuvo que pagarle a la mujer 

 

del diputado nacional Duarte. El amparo había sido resuelto en tan sólo tres días.

 

Sabía de clientes que habían iniciado el recurso hacía varios meses y todavía no

 

tenían sentencia. Diego sintió bronca por ello. “Privilegiados” – pensó con ironía.

 

Al abrir la puerta encontró a Marcelo, su hermano mayor, mirando un programa de

 

televisión en un canal deportivo.. 

 

- Buenas noches Marcelo -  saludó cruzando el comedor para ir a su habitación a

 

cambiarse.

 

- Hola Diego, que tal tu día? Preguntó Paula, terminando de preparar la mesa para la

 

 cena.

 

- Después te cuento – le contestó, arrimando la puerta y besando a María, su mujer y

 

abrazando a Julia, su pequeña hija de 5 años, quien se había terminado de duchar.

 

Al rato se sentó junto a Marcelo. Tenía ganas de charlar ya que hacía algunas

 

semanas que no lo veía, pero lo vio entusiasmado mirando por televisión

 

un partido del fútbol italiano y decidió no molestarlo.

 

La cena transcurría animada hasta que observaron por el canal local al diputado

 

Duarte declarando en un reportaje sobre la necesidad de reordenar el golpeado

 

Sistema financiero y las dudas que tenía sobre la actitud de los bancos en la

 

crisis que se estaba viviendo.

 

 

- Tiene razón. Hay que sacarle la careta a todas las multinacionales que se

 

enriquecieron a costa nuestra – afirmó Marcelo en voz alta.

 

- Te parece?- Replicó Diego. No sería acertado también sacarle la careta a toda la

 

burocracia corrupta del país?; aquella que se enriquece a costa de todos los que

 

laburamos y que también están entre nosotros? -  .

 

- No creo que particularmente sea éste tu caso, - respondió Marcelo como

 

defendiéndose del ataque.

 

- Tampoco el tuyo- respondió Diego furioso. - Y si quieres hacemos una

 

encuesta para determinar qué es peor.

 

- Por favor! - Interrumpió Paula. Terminemos de comer en paz.!

 

Diego no quiso seguir  discutiendo. Marcelo era contador, pero desde siempre 

 

estuvo en política. Hasta hace muy poco tiempo había sido el responsable

 

de la oficina administrativa de la Cámara. Hoy era uno de los asesores del senador

 

nacional  Diaz. Cobraba tres veces el sueldo de Diego, lo que le parecía una tremenda

 

injusticia.

 

Trabajar sólo cinco días al mes ya que Diego lo veía siempre en el negocio de ropa

 

que atendía con Paula.

 

Pero no tenía para reclamarle. El lo había ayudado a pagar el departamento

 

que compró cuando trabajaba en la inmobiliaria. Sonrió nostálgicamente recordando

 

con quién había ido a verlo por primera vez: Sofía.

 

Luego de irse su hermano y la esposa Diego sintió cansancio. Besó a María quién

 

estaba limpiando la cocina y se acostó a dormir. Había terminado un día de locos.

 

 

Ese viernes amaneció frío y lluvioso. Diego salió preocupado porque seguramente

le tocaría un día peor que el anterior. Y eso pasaba. Los días en

 

el banco se habían convertido en una tortura. Al llegar ingresó por una de las puertas

 

laterales, escondiéndose otra vez  de los clientes que estaban aguardando en la

 

puerta la apertura del banco.

 

Cerca de las diez de la mañana los ahorristas protestarían nuevamente por la

 

devolución de sus ahorros, con sus ya típicas cacerolas y pancartas.

 

En el cajero de un banco colega una jubilada y su marido habían simulado

 

una playa, colocando arena en el interior del mismo. Sentados en unas cómodas

 

reposeras y con una sombrilla para sol como escenario, decidieron pasar las

 

vacaciones allí. Su dinero había sido retenido por el corralito financiero.

 

Con una gigantesca Tonomac como compañía se quedaban a pasar el día en

 

ése lugar, invitando a los clientes que entraban al banco a  tomar mate con las

 

facturas que la panadería de la esquina les regalaba todos los días. Por la tarde, ya

 

cuando el sol no daba sobre ellos, regresaban para volver al día siguiente.

 

Los medios periodísticos locales les hacían notas cada semana. En una de ellas

 

invitaron a los que quisieran que los acompañen, ya que tomaban sol con aire

 

acondicionado.

 

Ya dentro del banco saludó como todos los días y entró en su oficina. Comenzó a

 

ordenar la tarea del día. A las once tenía una reunión en Defensoría del Pueblo por

 

otra denuncia de intereses abusivos en los resúmenes de tarjetas de crédito. Al

 

mediodía tenía que abonar otro amparo.

 

Uno de los empleado ingresó a su oficina - Diego, hay una persona que desea hablar

 

contigo.

 

- Quién es? – preguntó.

 

- No me quiso decir . Tiene un recado para entregarle. 

 

- Esta bien. Que pase – respondió Diego.

 

Al abrirse la puerta Manuel Baez ingresó a la oficina.

 

- Buenos días señor Castell

 

- Hola Manuel. – le contestó Diego, sin prestarle demasiada atención, ya que tenía

 

tres abogados recién llegados para presentarle nuevos recursos de amparos. - En qué

 

puedo ayudarte?

 

- Sólo quería avisarle madre ha fallecido la semana pasada… usted sabe. La

 

enfermedad que padecía se complicó demasiado y… no pudo resistir.

 

Una de sus últimas voluntades fue que le entregara éste sobre en sus propias manos.

 

Muchas gracias, y disculpe la molestia.

 

Diego cerró los ojos sintiendo cómo esa noticia le golpeaba el alma. Se imaginó

 

tratando de alcanzarla la última vez que habían estado juntos para pedirle disculpas,

 

sin poder hacerlo.

 

Se imaginó a Clara caminando ése mediodía hacia su casa , ya sin esperanzas de

 

volver a tener el dinero en sus manos…Antes de morir.

 

Luego de varios minutos paralizado por la noticia, observó el sobre que Manuel le

 

había dejado en su escritorio. Temblando rompió el borde y sacando una hoja que

 

se encontraba adentro, comenzó a leer:

 

“Estimado Diego:

 

                               Antes que nada mis disculpas por haberme comportado en forma

 

inapropiada la última vez que estuve con Usted. Era mi intención decírselo

 

personalmente, pero ya no puedo levantarme de la cama. La enfermedad se ha

 

agravado debido a que no se controló en tiempo y forma, y ayer los especialistas

 

nos dieron pocas esperanzas. Pero si Dios así lo ha dispuesto por algún motivo será.

 

Por ello estoy despidiéndome de las personas que no he podido ver y aprecio de ésta

 

forma, mediante una carta. Y quería expresarle que usted es uno de esas personas.

 

Gracias por enseñarme que, a pesar de no haber sido una gran ahorrista, no hay que

 

tener temor de “hablar con el gerente” todas las veces que uno quiere. Gracias

 

porque usted no es de aquellos que miran cuán rentable es un cliente para atenderlo.

 

Gracias por haber sido en éstos años, mi psicólogo, mi terapeuta, mi descarga a tierra

 

y si me lo permite, también mi amigo.

 

Y gracias porque usted, como muchos de los que trabajan en este tipo de empresas,

 

son los únicos eslabones de carne y hueso de tiránicas organizaciones que

 

únicamente maximizan ganancias, sin importarle un rábano su razón de existir:

 

nosotros. Y son personas como usted, las que le agregan la única cuota de

 

humanidad que vemos dentro de éstas frías paredes. Personas como usted, esas que

 

no disimulan sus emociones ni piensan sólo en eficiencia y efectividad son las que

 

sobrevivirán al paso del tiempo; son las que quedarán en nuestro recuerdo. Personas

 

como usted son las que, en definitiva, hacen que éste mundo de robots, tecnología y

 

computadoras sea todavía un mundo digno de ser vivido. Aunque sea cada vez más

 

difícil encontrarlos. Yo lo encontré a Usted… gracias a Dios .

 

Si me lo permite, voy a pedirle dos favores: uno de ellos es que no sienta culpa por lo

 

que me ocurre. Dios hizo que sea usted y no otro el gerente de la sucursal, el cual

 

conocí desde que comenzó su carrera en el banco, y alguna razón habrá. Creo que

 

la sabré muy pronto el motivo.

 

El otro pedido es que aconseje a Manuel. Apenas tiene veintidós años y aunque

 

la vida le está enseñando, y mucho, todavía necesita buenos consejos. Pobre, ya su

 

padre no está en condiciones de guiarlo en la vida, y estoy convencido que usted

 

podrá ayudarlo. Sé que lo hará de corazón.

 

Ah! Está buscando trabajo, estudia ingeniería en informática y posee muy buenas

 

calificaciones. Le enseñé desde pequeño lo que significa la ética, y aunque la

 

misma no esté de moda en el mundo en que vivimos, ha aprendido muy bien lo

 

que significa, y estoy seguro que no me defraudará. Ni usted.

 

Gracias por leer éstas líneas. Siempre está en mis oraciones, y en mi corazón.

 

Clara.”   

 

Dejó caer la carta sobre el escritorio y no se esforzó en contener las lágrimas, que

 

lentamente se transformaron en un desconsolado llanto.

 

Mientras tanto, en el sector contable ya se había cargado el certificado le defunción

 

que Manuel había traído. Diego, un segundo después, vió el aviso en su computadora

 

solicitando que confirmara con su clave la opción “DAR DE BAJA”, a Clara Baez:

 

un cliente de banca personal. Eso es lo que eran todos, simple estadística.

 

- Váyanse al carajo!! – gritó, descargando su bronca con un golpe al escritorio.

 

Aunque el salón estaba colmado de gente, nadie lo escuchó; ni siquiera Manuel,

 

quién ya se había ido. Quién le prestaría atención a tan común y cotidiana noticia?

 

Al levantar la vista, un pequeño haz de luz lo encandiló. Allí, en el rincón de

 

su oficina, la insignia del banco en la solapa de su saco brillaba con más fuerza que

 

nunca, como queriendo burlarse de lo que estaba ocurriendo; indiferente a todo.

 

Se levantó del sillón y caminando hasta el perchero la arrancó con rabia.

 

Durante años había estado allí, muy cerca de su corazón. Sonrió amargamente

 

al recordar la frase de su primer gerente, quién luego de felicitarlo por ingresar al

 

“banco líder en el mundo”, le colocaba por primera vez la estrella, mientras le decía:

 

- “Desde hoy ésta insignia te distinguirá de los demás; y debes lucirla orgulloso,

 

como tus compañeros diseminados por el mundo, desde Nueva York hasta Hong

 

Kong, desde Londres hasta México; o aquí mismo, en la Argentina. Todos ellos,

 

hacen del banco, el mejor lugar del mundo para trabajar, y el banco del cual todos

 

quieren ser clientes”

 

Miró por última vez aquel pedazo de metal, y apuntando hacia el cesto de residuos,

 

con un certero tiro lo lanzó dentro de recipiente, mientras se repetía: - “Esta es

 

exactamente la imagen que tiene la gente de los bancos y de nosotros. Pura basura”-

 

Un instante después, abrió el cajón de su escritorio donde guardaba el recorte que

 

Clara le dejó la última vez que estuvo allí. Con título catástrofe estaba la prueba del

 

delito, cuyo encabezamiento parecía burlarse de él:

 

“LEY DE INTANGIBILIDAD DE LOS DEPOSITOS.

 

 Art. Primero…”

 

Sin pensarlo se sintió un asesino.

 

- “Ves Manuel? - Murmuró para sí - Esto se llama ética en las empresas”. Tu

 

primera lección – dijo, mientras colocaba dentro de una carpeta de amarilla dos

 

solicitadas que fueron publicadas en el diario La Nación unos meses atrás, y

 

archivadas en el fondo del cajón.

 

Una de ellas afirmaba que los bancos no eran los responsables de las dificultades que

 

enfrentaban los ahorristas, con un encabezado que decía: “Una verdad que debe

 

conocerse”. La otra titulaba a página entera “A todos los argentinos”, y mostraba su

 

preocupación por los “reiterados y crecientes ataques que, en el último tiempo,

 

venían recibiendo los bancos, sus empleados y directivos”.

 

En una de las tapas de la carpeta escribió con fibra negra:

 

“Entregar a: 

 

Manuel Baez

 

Segunda Lección: El pez por la boca muere” Recuerdalo siempre...a mì me pasò...

 

A las trece y veinte minutos Diego salió a almorzar, como habitualmente lo hacía. El

 

Banco había cerrado ya sus puertas y por fin había adelantado trabajo; los informes

 

estadísticos sobre los amparos nuevamente los había enviado por mail, y la

 

planilla de control de mora estaba en órden, decidiendo tomar un recreo e ir

 

hasta la librería Mauro. Pero al recorrer las tres cuadras que lo separaban del

 

bar de siempre, tomó conciencia de lo que acontecía a su alrededor.

 

Si bien no parecía haber cambiado la escenografía, se sintió un turista caminando

 

por algún extraño país. Personas que identificó como ahorristas, ya cansados de

 

golpear cacerolas protestando frente a los bancos se alejaban, para seguramente

 

regresar al día siguiente. Otrora orgulloso, el tradicional paseo peatonal exhibía

 

locales vacíos como nunca antes había visto. Y en lugar de eso, aquel surrealista

 

escenario incluía a nuevos actores que nadie había contratado; colas de desocupados,

 

quienes lentamente avanzaban ingresando al banco estatal que, que en horario

 

especial, estaba pagando el subsidio para desocupados. Y todo ello ocurría a su lado,

 

como en la mayoría de ciudades del país.   

 

 

Y pensar que toda ésa gente siempre estuvo, pero no las ví, o directamente ignoré ! ”

 

– razonó amargamente.

 

Ahora podía ver…podía reaccionar. Clara le estaba mostrando el camino.

 

Ahora se daba cuenta que muchas de ésas personas tendrían su edad, y se preguntó

 

que los diferenciaba. Al llegar a la esquina tuvo que detenerse mientras un

 

contingente de escolares, con su tradicional vestimenta a cuadros de jardín de

 

infantes, pasaban a su lado.

 

- Señor!. Señor! – gritó uno de ellos. – Nos ayuda a cruzar la calle?

 

Levantó la vista buscando a la maestra, quién sonriendo asintió con la cabeza.

 

Entonces, Diego se acercó al niño que lo había llamado y tomándolo de la mano,

 

cruzaron de la mano calle Tucumán hacia el norte.

 

- Nos acompaña a cruzar la otra vereda? – preguntó el mismo niño.

 

 - Si, con gusto – respondió Diego.

 

Mientras caminaba junto a ellos pensaba “Tendrán la edad de Matías, cuatro o cinco

 

años ”, y seguidamente hizo silencio para escuchar lo que charlaban entre ellos. 

 

- Mi papá es mecánico, y arregla todos los autos que van a su taller. – dijo uno.

 

- El mío tiene un peugeot 504 que hace tiempo no anda, y no puede arreglarlo porque

 

está sin trabajo. Lo podría llevar al taller de tu papá? – preguntó una niña de rizos

 

rubios con unos hermosos ojos celestes.

 

- Si…dale. Y el arreglo me lo pagás cuando seamos grandes y seas mi novia –

 

respondió el chiquilín con una sonrisa cómplice llena de dulcura.   

 

 

Otro niño agregaba.- Mi papá no necesita mecánicos porque se compró una

 

camioneta que dice “cuatro por cuatro” nuevita. Y me enseñará a manejar cuando

 

sea más grande.

 

- Cuando andaba el auto de papá, él me llevaba en su falda y yo agarraba el volante –

 

dijo una niña de cabello largo. 

 

- Bruno, que lindas zapatillas ! - interrumpió otro niño.  

 

- Mamá me las regaló para mi cumpleaños. Querés que te averigüe donde las

 

compró? – respondió Bruno.

 

- Si!! Así le digo a mamá que me las compre.

 

Todos sonreían mientras hablaban. Estaban vestidos con el mismo uniforme y no

 

se preocupaban por tener la mejor ropa o zapatillas. Tampoco les importaba

 

demasiado el colegio donde cursaban, sólo que la maestra sea simpática, juegue con

 

ellos y les perdone las travesuras.

 

Seguramente soñaban con el día que sus padres les enseñara a manejar, pero no les

 

importaba el modelo: para ellos una  4x4 o el viejo peugeot 504 eran lo mismo.

 

Y tampoco hacían diferencia: su padre podría estar sentado en el sillón de CEO de

 

alguna multinacional veinte pisos más arriba definiendo los destinos de sus

 

empleados o estaba allí, a veinte metros, esperando en la cola para cobrar el subsidio. 

 

Era su padre y lo querían igual.

 

“Ricos… pobres. Cuál era la diferencia?  A ellos no les interesaba.

 

“Ricos en qué, dinero?” – Preguntarían aquellos niños – “Pobres en qué, amor, fé,

 

honestidad, ética?

 

 

Y afirmarían, con la autoridad única que les da la más pura inocencia: “los pobres y

 

los ricos es una fantasía que inventaron ustedes, nuestros papás, para diferenciarse.

 

Realmente sirve para algo? 

 

Cuanta razón tenían! – pensó Diego. - Me avergüenzo tanto por ello!.

 

Salió del banco a las seis. Se preguntaba si llovería, ya que el cielo estaba gris.

 

Mientras cruzaba rumbo a la cochera divisó su presencia. Sofía, a lo lejos, caminaba

 

por la vereda, y al darse cuenta que la estaba observando apuró el paso, como

 

queriendo evadirlo.

 

Diego le había pedido disculpas por teléfono, así que no entendió esa actitud. Pero

 

una enorme tristeza lo invadió. Por un instante deseó estar frente a ella para pedirle

 

explicaciones, pero no lo hizo. Para qué? Era inútil seguirla; y sólo la observó

 

mientras ella se alejaba, de ése lugar y de su vida 

 

Recorrió los metros que lo separaban del auto para regresar a casa. Había tenido un

 

día de locos. Otro más.

 

 

 

 

5 de Noviembre, 2005, 18:28: diegoaf_35General

- Pablo, hay una propiedad que está en calle Urquiza, al sur de la ciudad y el

precio está acorde con lo que buscas, vamos a verla. - le dijo, mientras buscaba las

llaves del auto para llevarlo.

En su segundo año en la inmobiliaria ya era jefe de ventas, pero comenzaba a

preocuparse por la recesión que estaba afectando al mercado de bienes inmuebles, y

se preguntó varias veces si ya era hora de cambiar de trabajo.

Salieron en un Renault doce gris del año ochenta y siete que usaba para llevar a

los clientes. Y al llegar a la casa tocó timbre. Luego de un rato, se escuchó por el

portero: -"Aguarden un segundo, ya voy".

Mientras Pablo esperaba en el auto junto a su mujer, Diego se sorprendió por la

peculiar voz que respondió desde el portero eléctrico.

Al abrirse la puerta, una joven apareció frente a él. Era hermosa.

- Adelante. Les mostraré la casa ya que mis padres no se encuentran.

Diego no podía dejar de mirarla. Nunca la había visto, y hasta se olvidó del

 motivo por el cual estaba allí. Era una hermosa mujer  de unos veinte, tal vez

veintidós años. Tenía puesto un jean y sus cabellos con algunos rulos daban el marco

ideal a su rostro todavía adolescente, mientras unos ojos color miel contagiaban

simpatía. Por su mente cruzaron todas las discusiones que con sus amigos

cruzaban sobre el amor a primera vista. Era uno de los defensores de aquel

principio, aunque en varias oportunidades al principio no pudo diferenciarlo de los

titulados por un desconocido:"simples metejones", o "calenturas del momento".

Mario, su amigo de toda la vida, lo había definido en una original reflexión:

"creemos que es amor cuando nos parece inalcanzable. Pero apenas conseguimos

que nos corresponda ya lo descartamos, y salimos al mundo a buscar la siguiente

aventura".

Así parecía ella. Inalcanzable. "No necesito nada más" – pensó Diego, con una

firme convicción que lo sorprendió. Ella resumía todo; parecía la síntesis exacta

de lo que sueña encontrar todo hombre en una mujer. Y lo que estuvo buscando durante

toda su vida.

- Vos sos el que hablaste por teléfono? – su dulce voz lo despertó.

- Eh..  así es. Diego, mucho gusto.- Trató de inclinarse para darle un beso en la

mejilla, pero por alguna razón dudó en hacerlo.

A partir de ése momento, por primera vez Diego no tomaba la iniciativa en la venta.

Hasta se había olvidado que su función era tratar de convencer a Pablo y a su señora

para que compren la casa. Una fuerza interior le impedía hablar cómodamente, y

segundos antes de reaccionar a su extraña inercia, escuchó nuevamente aquella voz:

-"Pablo, acompáñeme. Le mostraré los detalles más importantes de la casa. Estoy

en cuarto año de arquitectura por lo que puedo hablar con conocimiento del tema.

 Además le indicaré el costo de unos pequeños retoques que necesitaría, lo que hará

de la misma una casa nueva. No estamos mudando así que inclusive la casa estará

deshabitada dentro de quince días".

Diego se sintió un privilegiado espectador acompañando a Pablo en su recorrida por

la casa, extasiado con su nueva guía. Al terminar de verla, y antes de siquiera emitir

opinión, ella nuevamente se adelantó:

- "Está a muy buen precio, por ubicación y características es la mejor propiedad en

que está a la venta por la zona".

- Gracias, …, no sé cual es tu nombre? – preguntó Pablo.

- Sofía, mi nombre es Sofía.

"Sofía" – repitió en silencio Diego - "Acabas de convertirte en lo más hermoso que

se ha cruzado por mi vida".

- Muchas gracias Sofía – dijo Pablo – Vamos Diego?.

- Eh, sí – respondió apresurado – No quieren preguntarle a Sofía algo más?

- Si – interrumpió Fernanda, la mujer de Pablo - No quieres ser nuestra

acompañante de aquí en más?

Todos sonrieron por la broma, menos Diego, que seguía en una nube.  

Luego de despedirse, mientras regresaban en el Renault 12 a la oficina, Pablo y

Fernanda charlaban animadamente sobre las características de la casa.

Diego sólo pensaba en volver a verla.

Pasó un día, y otro. Y otro. Antes de cumplirse la tercera semana Diego no aguantó

más. Llamó a su casa y la voz de una señora, que luego supo era su madre, atendió.

 - Hola buenos días, quisiera hablar con Sofía. – dijo.

- No se encuentra. Qué desea?.

- Le podría avisar que habló Diego?.

- Necesita algo?, me preguntó.

- No gracias, muy amable. Adiós. - Cortó la comunicación enojado. "Que

entrometida" – pensó. Pero no sabía que sólo averiguaba quién quería hablar a su

hija.

Ansioso aguardó su llamado por tres días sin respuestas. Había tomado la decisión de

inventarle que Pablo deseaba ver nuevamente la casa, ya que iba a hacer una oferta

para comprarla; y necesitaba que ella estuviera presente ya que había logrado

convencerlo.

Luego de intentarlo una vez más, Sofía atendió el teléfono. Su dulce voz le

respondió que los esperaba a las cinco de la tarde.

Cinco minutos antes, Diego le inventó al dueño de la inmobiliaria que un cliente lo

había llamado para tasar una propiedad, tomó las llaves del auto y salió disparado

hacia allí.

Al llegar, le sorprendió que ella estuviera en la puerta esperándolo.

- No viniste con Pablo? - le preguntó extrañada por verlo solo a Diego.

- Este,…ellos ya vienen en su auto. Lo esperamos aquí o podemos pasar?

- Vamos adentro. Mis padres recién vienen a las ocho – dijo ella.

Pasaron diez, veinte, cuarenta minutos de espera… y a Diego se le terminaban las

excusas. Dudó en seguirle mintiendo para seguir con la farsa o decirle la verdad: 

que sólo deseaba verla otra vez.

- Sofía, perdóname. Pablo no va a venir nunca, sólo quería volver a verte y es por

eso que inventé esto - dijo.

Diego creyò que se bajaría del auto enojada, pero luego de un silencio que le pareció

interminable, me contestó sonriendo. – Y porque no me lo dijiste ? -

En sus miradas por primera vez hubo un destello especial, como còmplice,... como dos

niños luego de hacer una travesura. Soltaron casi al unísono una carcajada. Diego no

se había equivocado, era especial.

Estudiaba arquitectura en la universidad estatal, y le gustaba mucho soñar con su titulo de

arquitecta algùn dìa. Desde el principio coincidieron, ya que a Diego también le parecía

fascinante la construcción de casas; poder crear de la nada espacios para la gente;

trascender en el tiempo con un edificio, una autopista, una iglesia. Pero al comenzar a

estudiar en la universidad, el lugar más cercano era Rosario, motivo por el cual comenzò

ingeniería en al capital provincial, la que abandonò al segundo año. Pero en la inmobiliaria

estudiaba los diferentes estilos de las propiedades que tenían a la venta, ofreciendo

alternativas de modificaciones a los interesados en la compra de alguna propiedad.

Y luego supo que tanto Sofía como tambièn odiában los departamentos. Parecían cajas

de material, apiladas unas sobre otras. A principios del ´91 hubo un auge en la construcción,

siendo refugio de los inversores luego de la crisis del 89, y ya muchos padres de

estudiantes del interior que elegían la ciudad para estudiar, optaban por comprar. 

Era la època en la cual con Sofía comenzaron a recorrer inmuebles desocupados en el

tiempo libre, imaginando todas las modificaciones posibles, conociéndoses cada día un

poco más.

Un jueves a mediados de setiembre Diego pasò a buscarla. Había ingresado un

departamento a estrenar y le pidiò que la acompañara. Estaba ubicado en la zona de

mayor demanda, cerca de la universidad estatal.

 La ficha indicaba que era un departamento pequeño. Las empresas constructoras

coincidían en eso, y nunca conformaban a los interesados, menos a la gente del

interior .Claro, acostumbrados a vivir en enormes casas con patios de media

manzana, se encontraban con departamentos más chicos que sus baños .

Esa tarde Diego se había preparado para mostrar el departamento a un cliente del norte,

quien buscaba comprar un inmueble para su hijo.

- Hola ! – lo saludó Sofía desde la puerta de su casa. Estaba preciosa, como siempre.

En ése tiempo no existía otra mujer en el mundo. Y al no podía estar con ella, Diego  la

llamaba a su casa, o por la tarde a lo de sus amigas. Necesitaba tenerla cerca, sentir

que existía. Estaba por primera vez realmente enamorado.  

- Hola Sofía. Gracias por acompañarme. – respondiò, mientras ella subía al auto.

Al llegar al edificio, Gabriel estaba junto a su hijo en la puerta del edificio.

- Buenas tardes. Eres Diego? – preguntó dubitativo. Había concertado la

entrevista por teléfono desde su pueblo, sin conocerlo.

- Así es Gabriel. Encantado – dijo. – Le presento a Sofía, mi… - dudò

un instante - …compañera de trabajo.

Ella, mirándolo con un gesto cómplice le extendió su mano. - Mucho gusto - dijo.

Subieron por el ascensor y al llegar al departamento comenzamos a recorrer

las dependencias. Sabía que podía tener una sola objeción: las dimensiones del

mismo.

Así fue.

- Las habitaciones son demasiado chicas – dijo Gabriel decepcionado.

- No encontrarás otra oferta por un menor precio, y en la zona que buscas – le

respondió Diego, tratando de que la desilusión no llegara rápido, pero era tal.

el desencanto de Gabriel, que consideró imposible que pudiera comprarlo.

- Además tiene un lugar amplio para cochera – interrumpió Sofía.

Diego la mirò sorprendida, mientras ella esbozaba una sonrisa cómplice y haciendo gestos

para que se callara.

- Así es. Pueden ver el patio interno allí abajo? – agregò, mientras señalába por la

ventana el  inmenso terreno que se usaría como cochera para vehículos.

- Mi hijo por lo pronto no va a tener vehículo. Debe estudiar – respondió Gabriel,

asegurando que aquello no le haría cambiar de opinión.

- Si claro. – dijo Sofía. - Una pregunta Gabriel: que está estudiando su hijo? 

 - Agronomía. – le respondió.

- La misma profesión que usted, no ésa así? – preguntó nuevamente Sofía.

Sorprendido Gabriel, preguntó –  Cómo lo supiste?.

Sólo intuición - respondió ella  - Gabriel, el terreno que indiqué no es para que

guarde el auto. Es muy amplio y le daremos otro destino. Estaba pensando si

a su hijo le interesaría aprovecharlo para realizar sus prácticas profesionales. 

- Como? Explíqueme eso – preguntó Gabriel sorprendido. Al igual que Diego.

- Mire Gabriel. Seguramente para usted es un esfuerzo importante la inversión

que está por realizar. Si le brindáramos una alternativa que le permita recuperar

parte de la inversión, compraría el departamento? – preguntó Sofía.

Diego la escuchaba desconcertado.

- Conozco muy bien al constructor del edificio. Le hablaré para que modifique

el uso de ése terreno. Hay varias cocheras disponibles en la cuadra para los futuros

propietarios. Por lo tanto su hijo podría explotar comercialmente ese inmenso

espacio. Estamos en el centro de la ciudad  y no existen en diez cuadras a la redonda

ningún lugar que venda productos naturales frescos, o flores exóticas, no? Bien. Su

 hijo cultivaría distintas variedades de hortalizas o flores,  realizando las tareas

prácticas que les demandará la facultad. Todo ello supervisado por usted, y los

productos obtenidos serían comercializados a los consorcistas del edificio.    

- Fantástico – acotó Gabriel, entusiasmado con la idea. Luego de un breve silencio

miró a Diego diciéndole – Si es factible esa modificación, compramos hoy mismo el

departamento.

- Haré los arreglos necesarios para que ello sea factible – contestó Sofía - Aunque

para ello deberá firmar la reserva de compra.

- Si, por supuesto. – contestó Gabriel.

Sofía con una cómplice mirada dijo: – Diego: es tu cliente. 

En la actualidad todos los modernos edificios en la ciudad tienen viveros o

pequeñas quintas en lugar de cocheras para autos. Los propietarios tienen su propio

espacio para cultivar lo que deseen.

El pionero en ésta innovación fue aquel constructor amigo de Sofía, quien luego fue

imitado por el resto. Hoy la oferta incluye en éstos inmuebles un espacio exclusivo en

el vivero del edificio, atendido por jardineros especializados que se dedican a

supervisar los cultivos. 

Aquella tarde Diego despidiò a Gabriel y a su hijo con la reserva firmada en mis manos.

- No sé cómo agradecerte – le dijo Diego a Sofía. – Estoy sorprendido por lo que hiciste.

- Me gusta sorprender, Diego – respondió ella con un gesto altanero, agregando –

y también que me sorprendan. Sabes, tú eras así cuando te conocí. Recuerdas cuando

me dijiste que Pablo quería ver la casa, cuando en realidad querías verme a mí?

Contagiabas emoción cuando me hablaste por teléfono aquella

vez, al igual que cuando me confesaste aquella mentira. Hoy, cuando le pregunté a

Gabriel que estudiaría su hijo, una de las mayores posibilidades es que hubiera

Elegido la misma que su progenitor, y al tener la confirmación simplemente saque a

relucir la carta ganadora que tenía guardada.

-  Y cómo sabías que ésa era la profesión de Gabriel ? – preguntò Diego intrigado.

- Había un solo auto estacionado cuando llegamos, y una de las calcomanías

que tenía en los vidrios del auto decía la ciudad de la cual es oriundo Gabriel.

La otra era de la asociación que a nivel provincial agrupa a los de su profesión, no

obstante le pregunté porque quería escucharlo de sus propios labios. Notaste su

emoción al agregar: "como yo"? . Eso me dio pie para seguir, porque sabía

que tenía casi la batalla ganada. Hay que encontrar esa emoción en la gente. Y yo

la encontré en ti aquella tarde, cuando te conocí. A pesar que después callaste,

recuerdas? Estabas emocionado, y no es necesario que se diga. Ni se puede explicar,

se siente.

"Como no lo iba a sentir?" afirmò Diego en su mente...si eso le pasaba en cada instante

a su lado.

A partir de allí, Diego cambiò. Todas las veces que tenía oportunidad le hacía saber lo que

sentía por ella; sorprendiéndola siempre, desconcertándola muchas veces. 

Y luego, Diego entendiò el porque de esa llamada la tarde que se casaba. Estaba esperando

que la sorprendiera. Nuevamente. Y estuve a punto de hacerlo en la iglesia esa noche.

Pero no se atreviò. Porque no lo hizo? Si hubiera entendido la señal en aquella

llamada!.

Y pensar que Aníbal y el Padre me lo habían dicho: por alguna razón llamó!! 

Ella estuvo esperando ésa sorpresa. Y tal vez, por alguna razón, Diego no se diò cuenta de

ello. O tal vez no me atreviò a amargar su vida. O alegrársela, quien lo puede saber

ahora?